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Entradas etiquetadas como ‘WhatsApp’

2
mar

El efecto en Telegram de la caída de Whatsapp

Las cuatro horas en las que Whatsapp dejó de estar disponible durante el sábado pasado tuvieron un efecto tan positivo en Telegram, competencia del popular servicio de mensajería que os comentamos aquí con detalle, que el servicio cayó durante dos horas debido a su gran número de registros por segundo.

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Según informan en su propia cuenta de Twitter (@telegram), llegaron a tener 100 nuevos registros por segundo, muchos de ellos con miedo de que la caída haya sido una señal de lo que le espera a Whatsapp después de la compra de Facebook.

Ahora ya sabemos los números finales del efecto que tuvo la caída de Whatsapp en dicha aplicación: casi 5 millones de nuevos usuarios (cuando se anunció la compra de Whatsapp por parte de Facebook solo tuvieron 500.000 “emigrantes”). Esperaban un crecimiento de 1 millón por día, multiplicar por cinco dicha previsión fue motivo suficiente para derrumbar sus servidores durante un par de horas.

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Como resultado de tal éxito, ha llegado a ser la aplicación para iPhone más popular en 48 países diferentes, así como la cuarta en el ranking global de la appstore; números impresionantes para una aplicación que, recordemos, nació en versión iPhone el 14 de agosto del año pasado y para android en octubre del mismo año.

Nacida en Rusia, apostando por seguridad y privacidad, sin publicidad y sin previsión de tenerla, está claro que tienen un departamento de marketing mucho más efectivo que el de LINE, aplicación que todos esperaban que se llevara el sabroso pedazo de tarta de los usuarios que abandonan Whatsapp. Aún así, no perdamos las referencias: Whatsapp tiene 450 millones de usuarios, en caso de ser ciertos los números divulgados por Telegram, solo un 1,1% de los usuarios han decidido darle una oportunidad a la competencia después de la caída del sábado.

 

FUENTE | WWWHATSNEW | JUAN DIEGO POLO

1
mar

Telegram contra WhatsApp. ¿Cuál es mejor?

Nuevo rival en el segmento de las aplicaciones de mensajería instantánea que añade funcionalidades y mejora el rendimiento

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Es la aplicación de moda y la nueva alternativa que pretende rivalizar con la todo podesora WhatsApp, que actualmente alberga a 430 millones de usuarios en todo el mundo. Tras anteriores incursiones de otros servicios más o menos exitosos (Line, ChatOn, Viber…), el servicio de mensajería instantánea Telegram ha desembarcado con notable proyección, máxime a los primeros días de la explosión en España donde crece a un ritmo de 200.000 nuevos suscriptores diarios.

Seguridad

A diferencia de WhatsApp, en la que se acumulan numerosos problemas de seguridad altamente conocidos (el sistema de cifrado adolece de fallos, posibilidad de que «hackers» intercepten los mensajes fácilmente, posibilidad de robar la cuenta de un usuario por la fuerza por un fallo en su estructura, constantes caídas…), esta nueva «app» pone el foco en la seguridad. De hecho, se presenta con el lema de «recuperando nuestro derecho a la privacidad». Por si fuera poco, otra de las «luces» de Telegram es su gran rapidez para procesar todos los mensajes y envíos de documentos, conseguido -según la compañía- gracias a que sus centros de servidores están descentralizados y los usuarios se conectan al más cercano.

Chats temporales y secretos

Ambas aplicaciones permiten el intercambio de mensajes, pero Telegram aúna un concepto que ha cautivado a los usuarios y que ha puesto de moda Snapchat; y es la posibilidad de enviar mensajes que se autodestruyen en un tiempo determinado (desde dos segundos, un minuto hasta un mes). Se accede mediante la función «New secret chat» y, aseguran sus creadores, contempla un alto y potente nivel de encriptación para evitar ser detectado.

Gratuita y libre

Estéticamente, Telegram recuerda a WhatsApp. En este caso, el icono de «check» advierte de que el mensaje se ha enviado y el doble «check» avisa de que el usuario lo ha leído. Otra de las diferencias es el pago por el uso del servicio. Mientras Telegram es gratuita y libre (la empresa desarrolladora asegura que jamás introducirán publicidad ni costará dinero), el uso de WhatsApp contempla un pago de 0.89 centimos al año.

Chats en grupos más numeroso

Esta alternativa permite chats en grupos más grandes, de hasta 200 miembros, al contrario que WhatsApp que solo ofrece la posibilidad de aceptar a 50 usuarios. También se puede enviar archivos todo tipo de formatos (no solo foto, audio y vídeo como en WhatsApp) de hasta 1 Gb, también con la posibilidad de enviar varios documentos al mismo tiempo.

Multidispositivo

Entre otras ventajas, se puede utilizar en varios dispositivos al mismo tiempo no solo en teléfonos inteligentes como WhatsApp y se sincroniza entre todos, algo que no permite éste último. Al igual que WhatsApp, utiliza nuestro número de teléfono para identificarnos y también nos pide permiso para acceder a los contactos. Habrá que analizar en los próximos meses la adopción de este nuevo sistema de mensajería y si es capaz de competir contra WhatsApp o si su uso cae en saco roto.

Software libre

Otra de las ventajas es que el software es libre, es decir, la «app» permite acceder directamente a su código fuente, modificarlo y redistribuir esta modificación para moder ampliar sus funcionalidades y mejorar la plataforma gracias al apoyo de la comunidad.

Carencias

Pese a todo, Telegram no es la aplicación perfecta. Otros servicios similares como WhatsApp permite enviar notas de voz o realizar videollamadas como Google Hangouts.

 

FUENTE | ABC.ES | TECNOLOGIA

28
feb

Historia de la mensajería instantánea

Historia de la mensajería instantánea es una infografía que nos muestra como nacieron las comunicaciones de chat online en 1970, pasando por el famoso Mirc, ICQ, etc.

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FUENTE | INFOGRAFIAS.COM | DAVID CARRERO FERNÁNDEZ-BAILLO

22
feb

Facebook compra WhatsApp por 16 mil millones de dólares

Facebook compra WhatsApp, la plataforma de mensajería instantánea más popular en el mundo, por 16 mil millones de dólares, en una transacción realmente inesperada y sorpresiva.

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Facebook acaba de confirmar la compra de WhatsApp por la nada módica cifra de 16 mil millones de dólares. La transacción se llevaría a cabo por 12 mil millones de dólares en acciones de la red social y 4 mil millones de dólares en efectivo; además de incluir un desembolso adicional de 3 mil millones de dólares en acciones a empleados y fundadores de WhatsApp. Una compra completamente inesperada que no hace más que demostrar dos cosas: el poder financiero de Facebook, y su interés de lleno en catapultarse en el mercado de la telefonía móvil.

El gigante de las redes sociales adquiere al gigante de la mensajería instantánea WhatsApp es la aplicación más fuerte y más popular en el mercado de la mensajería instantánea. A Hoy por hoy, presume de una increíble cantidad de 50.000 millones de mensajes enviados diariamente a través de la plataforma. En el caso de Facebook, también puede presumir de sus casi 1.300 millones de usuarios de la red social.

Podemos decir que se han unido dos titanes para un solo propósito: potenciar a Facebook en la industria de los móviles; con WhatsApp, la red social toma una fuerza increíble en el mundo de la mensajería instantánea. Finalmente, Jan Koum, fundador y CEO de WhatsApp, ahora contará con un puesto en el consejo directivo de Facebook.

Facebook y su futuro en los móviles

Es imposible que la noticia sobre la compra de WhatsApp por parte de Facebook no nos haga recordar casi inmediatamente la compra de Instagram… también por parte de Facebook.

El objetivo en la mira de la red social está claro, muy claro; y la presencia de Mark Zuckerberg, su máximo responsable, durante el MWC 2014 (donde incluso dará una conferencia) claramente nos da a entender que Facebook va a por todas en el mercado de la telefonía.

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Las redes sociales desde 2013 están teniendo un empeño enorme en posicionarse entre los usuarios de dispositivos móviles. Twitter, sobre todo, lo ha logrado a través de los años; y aunque Facebook parece haberse quedado un poco atrás en este aspecto, sus responsables se han percatado de este error y han afilado la chequera para atacarlo.

Instagram y WhastApp son dos adquisiciones enormes, no solo por su costo (en especial los 16 mil millones de la segunda) sino por su peso en el mercado. Estamos hablando de la plataforma de mensajería más usada en todo el mundo, responsable de la “muerte” de los SMS tradicionales, y que ni Line, ni Viber ni ninguna otra ha podido destronar desde que se convirtió en líder, incluso con sus fallos.

No conocemos qué depara el futuro a la aplicación de Facebook Messenger, pero mientras esperamos a que la cámara de comercio de los Estados Unidos apruebe la compra final, estaremos muy atentos a lo que diga Zuckerberg dentro de unos pocos días en la ciudad de Barcelona.

Facebook tiene grandes planes para el sector de la telefonía móvil.

 

FUENTE | ALT1040 | EDUARDO MARIN

14
ene

¿Se puede vivir sin internet y redes sociales?

Smartphones conectados a WhatsApp, Facebook y Twitter, pantallas siempre online. ¿Se puede volver a una vida offline?Lectores de Infobae contaron su experiencia

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¿Es posible no tener cuenta en Facebook, asistir a un cena sin mirar el celular sabiendo que nada importante llegará al teléfono en ese tiempo o evitar fotografiar una rica comida y compartirla en Instagram?

¿Se puede vivir desconectado? El periodista del sitio especializado de  tecnología de The Verge Paul Miller se animó y se sometió a este desafío difícil por un año. Según contó en su blog, dejó de estar online porque pensaba que se estaba transformando en una persona improductiva, impaciente y que estaba “corrompiendo” su alma. Con esta idea, buscaba ser más “real”. Con 26 años, confesó que había sido consumidor compulsivo de internet desde que tenía 12 años. También buscaba “descubrir lo que internet había hecho” de él durante estos años.

“Puedo decirles que un amigo de Facebook es mejor que nada“, sentenció Miller después de un año offline.

Apagó su router, cambió su smartphone por un celular básico y se sintió libre. Dos semanas más tarde, empezó a participar de actividades que su hiperconexión nunca le hubiese permitido. Aseguró que su vida se “llenó de acontecimientos“, como “encuentros con personas en la vida real y aseos“.

Confesó que se sentía un poco solo y “bastante aburrido”. No obstante, “la ausencia de estímulos constantes” lo ayudó a concentrarse “en las cosas que realmente importan, como escribir y pasar tiempo con los demás”.

Me di cuenta de que estaba más al tanto de los demás en este momento“, afirmó.

En mayo de 2013, volvió al mundo online.

“Es posible que pierda el tiempo, que me distraiga o que haga clic en sitios inadecuados, y seguramente no tendré tiempo de escribir la gran novela de ciencia ficción americana. Pero al menos estaré conectado“, concluyó.

La licenciada Diana de Litvinoff, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina, explicó que estar conectados “no es el problema, pero lo es cuando el uso de una red social como Facebook” se convierte en un fin -no en un medio de comunicación- en sí mismo que altera las relaciones interpersonales”.

Si te vas de vacaciones y estás pensado en la foto que vas a publicar en Facebook, en vez de vivir el momento“, ejemplifica Litvinoff , autora del libro El sujeto escondido en la realidad.

Es incuestionable que nuestra vida es más fácil gracias a la tecnología, pero también tiene su lado perjudicial.

La adicción a las redes sociales y a los dispositivos electrónicos es real y está siendo reconocida por profesionales de la salud mental. Usuarios de todo el mundo sufren de nuevos males causados por internet.

Meses atrás, fue furor el corto I forgot my phone (Olvidé mi teléfono) que muestra un día de una chica que está sin celular y descubre que su círculo íntimo vive pendiente de su teléfono.

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En distintas situaciones, se refleja esta obsesión por los dispositivos. Los usuarios no paran de sacar fotos, grabar videos, chatear o mandar mensajes en momentos como un cumpleaños o en un recital.

El corto, escrito y protagonizado por Charlene de Guzman, señala que las nuevas tecnologías nos permiten “estar siempre conectados”, pero al mismo tiempo “nos aíslan”.
Esto lo anticipó el filósofo Marshall McLuhan en su libro El medio es el mensaje, en el que explica que las nuevas tecnologías cambian nuestra percepción sobre la realidad y nuestra manera de relacionarnos con los demás.

En una entrevista con Infobae, la licenciada Adriana Guraieb, psicoanalista,  aseguró que el uso desmesurado de la PC o el celular es un comportamiento que apunta al “aislamiento“, a no querer ver la realidad.

Estudios han indicado, por ejemplo, que sitios como Facebook o Instagram pueden causar sentimientos negativos por su mal uso o empleo excesivo. Algunas personas se deprimen porque tienen muchos “amigos”, otros por la falta de ellos. En tanto, la revisión cotidiana de las fotos en la aplicación fotográfica también puede generar tristeza y envidia.

En la semana, le preguntamos a los lectores de Infobae por Facebook:  “¿Alguna vez pensaste cerrar alguna cuenta en redes sociales (Facebook, Twitter, etc.)? Si lo llevaste a cabo, ¿qué cambios notaste en tu vida diaria?”.

“Tengo 18 años y uso todos los días, desde que me levanto hasta que me acuesto. Uso Facebook, Twitter, Tumblr, Blogger y de vez en cuando Instagram. Hace tiempo me mudé de casa y no tenía internet y tampoco celular. Me sentía desconectado del mundo, todo el tiempo necesito saber qué hacen las otras personas y, aunque no hablé todo el tiempo con la gente, saber que está ahí conectada me hace sentir bien. Fue deprimente no tener internet, pero luego de un tiempo te vas adaptando, no es el fin”, escribió un lector.

¿El que se va de Facebook y Twitter vuelve sin que lo llamen?

La cerré por varios meses y no hubo gran cambio, pero hay una cierta desconexión del mundo, ya que ‘todos’ usan Facebook. Cuando volví, la renové: eliminé fotos, publicaciones antiguas, etc., para dejar la cuenta más seria (la tengo desde 2009 mas o menos)”, escribió uno de los usuarios en la cuenta de Infobae en la red social. “Muchas veces pensé en cerrarlo al Facebook. Pero es un medio de comunicación, aparte de la TV, radio y diario. Yo no me veo sin Facebook, me vería aislada de la sociedad. Es parte de nuestra comunidad“, apuntó, en tanto, otra usuaria.

“Lo cerré hace un par de años. Pero luego me di cuenta de que todo el mundo volcaba su vida en Facebook y pensé que me perdía de algo. Se hace adictivo y no sé por qué. Muchos debemos tener contactos que no conocemos personalmente y, sin embargo, compartimos nuestras cosas de una manera tan hipócrita, los cruzás por la calle y no te dan ni el saludo. Ahora lo tengo activo, con ‘amigos’ de todo tipo, pero tengo las listas configuradas para compartir lo que yo quiera con quien quiera. Quizás sea como ICQ, MSN y los chat que fueron furor en un época y ¡ya nadie los extraña! ¿Qué vendrá después de Facebook?”, comentó una lectora.  

Algunos intentan “volver” a la vida real teniendo menos perfiles en las redes sociales. La elección de la cuenta que eliminar parte de la pregunta ¿cuál voy a necesitar o “extrañar” menos? “Cerrando la cuenta de Twitter, no sentí cambio en mi vida porque no la usaba demasiado. Ahora, con la de Facebook sí lo sentí un poco más, porque es mi contacto directo con gente que no puedo ver diariamente“, contó una usuaria.

Los vínculos personales están online

“Es verdad que los niños y adolescentes pueden disminuir su rendimiento escolar si se hacen adictos a juegos virtuales o dedican demasiado tiempo a averiguar cuál es la consideración que tienen sus amigos hacia ellos. Es cierto que muchos adultos pueden dedicar horas a una relación amorosa virtual y descuidar a su pareja, que mira la máquina como si fuera la responsable del desencuentro. También es cierto que en una clase, en la mesa familiar o en un encuentro con amigos, estar pendiente del celular pueda perjudicar la atención que merecen (o no) los que allí se encuentran.”, señala Diana de Litvinoff en su trabajo titulado“El mito de la desconexión de los ‘conectados’”.

Sin embargo, explica que “las faltas de atención, las desconexiones, la infidelidad y las distracciones no han sido inventadas por internet. Se trata de un nuevo medio de defenderse de la estimulación cotidiana que agobia, de los profesores aburridos, de los cónyuges reacios al encuentro amoroso, de los padres absorbentes”.

“Por las redes circulan banalidades y temas filosóficos, pornografía y poesía, la gente escribe y busca definir un perfil ideal a través de fotos y videos. Circula lo mejor y lo peor del ser humano, como en todo medio de expresión (…)”, concluye.

Te invitamos a dejar tu comentario sobre vivir offline. Si tuvieras que prescindir de alguna conexión, ¿cuál de ellas elegirías?

 

FUENTE | INFOBAE | JAZMÍN BOGNANNI

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