Apple obtiene permiso para construir su «nave espacial»
Los de Cupertino tienen vía libre para la edificación de su nueva y ambiciosa sede. El diseño ha estado a cargo de Norman Foster
«Nuestro hogar para la innovación y creatividad durante décadas ya viene. El Consejo Municipal de Cupertino ha dado una aprobación unánime al nuevo campus de Apple». Con este mensaje vía Twitter, Tim Cook anunciaba la luz verde para la construcción de la nueva sede de la empresa de la manzana «Apple Campus 2».
Se trata de un proyecto ambicioso llamado el «campus nave espacial» debido a sus características. La aprobación municipal logra que Apple empiece la edificación antes que termine este año. El diseño de la obra ha estado a cargo de la firma Foster + Partners, encabezada por el reconocido arquitecto Norman Foster
Segun apuntan varios medios como Digital Trends, la aprobación era casi segura de antemano. Sin embargo había dudas debido a que se esperan que unos 14.000 trabajadores se desplacen todos los días hacia esta sede, lo cual podría generar problemas de tráfico.
Para tranquilizar al Comité del Consejo, el gigante tecnológico se comprometió a financiar mejoras en las carreteras alrededor de la zona y para garantizar que al menos el 34% de sus empleados sean transportados en transporte público o en autobuses de la empresa.
«Steve de Apple transformó en una de las empresas más innovadoras del mundo y entendemos las responsabilidades que tenemos para llevar su legado hacia adelante con este proyecto. Lo hemos diseñado con el mismo cuidado y atención al detalle como lo hacemos con todos los productos de Apple», ha dicho Dan Whisenhunt, director de bienes raíces y servicios de Apple.
Whisenhunt apuntó que Steve Jobs quien ideó este campus. Meses antes de morir, Jobs presentó en junio de 2011 ante el Consejo, las razones por las que querían quedarse en Cupertino, el terreno que habían comprado para ello y los planes arquitectónicos. Jobs fue quien en dicha presentación que el campus parecía una «nave espacial» aterrizando.
Los residentes locales de Cupertino también decidieron pronunciarse a favor de la nueva sede debido a que esto es generador de empleos directos e indirectos.
«No muerdas la mano que te da de comer. Si no honramos a Apple con este edificio se irán. (…) Si se van sería un desastre para la ciudad», ha dicho Carol Baker, una de las vecinas al diario local Mercury News.
El consejo votó unánimemente para aprobar el nuevo campus, que incluye la estructura llamativa de cuatro niveles llamada «nave espacial». Esta estructura es un anillo de cristal curvado.
El edificio también integra un nuevo centro de investigación y desarrollo, gimnasios, una cafetería y un auditorio subterráneo de 1.000 plazas. El ochenta por ciento del sitio será un espacio abierto, con zonas verdes que contienen pistas para correr y unos 7.000 árboles.
«Este es un momento muy especial para nosotros en Apple. Cupertino es el hogar de Apple. Nos encanta Cupertino», ha dicho Peter Oppenheimer, ejecutivo de Apple durante una rueda de prensa.
Bing «cuela» 5 veces más «malware» que Google
El motor de búsqueda de Google es el más seguro, según un estudio de AV Test
Google es el buscador más seguro en cuanto al filtro de «malware» se refiere. Su principal competidor, Bing, deja pasar hasta 5 veces más contenido malicioso a los dispositivos, y el buscador ruso Yandex hasta 10 veces más que Google. Pese a ello, desde el propio estudio se asegura que «todos los buscadores realizan un buen trabajo en seguridad», según la empresa de seguridad tecnológica AV Test.
El responsable tecnológico de AV Test, Maik Morgenstern, ha declarado a «Digital Trends» que «el número de páginas Web con contenido malicioso comparado con la cantidad de malware existente es muy bajo en todos los buscadores analizados en el estudio. En ese sentido, todos hacen grandes esfuerzos para filtrar el «malware».
Un aspecto importante a tener en cuenta en la comparativa es el de las diferencias entre buscadores, pues cada uno ha sido analizado según su estructura. En ese sentido, Morgenstern ha asegurado que «aunque un buscador permita más malware que otro, no quiere decir que haga un mal trabajo, sino que quizás ha sido más analizado o que los programadores de ‘malware’ optimizan más sus sitios Web para ciertos motores de búsqueda».
Mejoras en la seguridad
Ante si es posible una reducción mayor del volumen de «malware», Maik Morgenstern ha declarado que «los programadores de software malicioso siempre encontrarán el modo de poner sus productos en los buscadores, así que no puede hacerse mucho más».
Cuando Steve Jobs quiso ser Willy Wonka
El creador de Apple quiso introducir un billete dorado en la caja de un iMac y recibir a su ganador vestido con sombrero y frac
Fotograma de la película «Charlie y la Fábrica de Chocolate»
Steve Jobs era, sin duda, un personaje extraño. Su antipatía y extravagancia son dos de las cualidades más señaladas por muchos de los que compartieron trabajo junto al co-fundador de Apple, aunque sin las cuales es probable que la compañía no hubiera logrado alcanzar las cotas de éxito a las que comenzó a llegar a partir de 1997 cuando, cual Mesías, Jobs regresó a Cupertino.
En el libro «Increíblemente simple: La obsesión que ha llevado a Apple al éxito» (Gestión 2000), Ken Segall, exdirector creativo de Apple, desgrana al detalle muchos de los momentos vividos junto a Jobs en la exitosa empresa. Merece la pena recorrer cada una de las anécdotas narradas por Segall para entender la extraña personalidad de este genio de la informática y la creatividad que, si bien hizo gala de una simplicidad extrema con la que consiguió enmendar los malos resultados de la compañía hasta el año 97, también demostró que la extravagancia era otra de sus mayores cualidades.
En el libro, Segall cuenta la idea que se le ocurrió a Jobs para celebrar el millón de ventas del iMac. El co-fundador de Apple estaba tremendamente emocionado por haber remontado las cifras de la compañía y por cómo aquella empresa que se había desmoronado tras su marcha había resurgido de las cenizas. La celebración debía ser especial, grandiosa. Por ello, a Jobs no se le ocurrió otra cosa que emular a Willy Wonka, del libro infantil «Charlie y la Fábrica de Chocolate», e Roald Dahl. En el relato, el dueño de la mágica fábrica “Wonka” decide incluir cinco billetes dorados en cinco de sus tabletas de chocolate para permitir a varios niños conocer su fábrica al detalle y llevarse un fabuloso premio.
Con sombrero y frac
A Jobs la idea le pareció sublime. Pensó que, al igual que Willy Wonka, él también podría esconder un billete dorado en la caja de un iMac y ofrecer al agraciado un suculento recorrido junto a su familia por las instalaciones de Apple. Sin embargo, el CEO consideró además mejorar la sorpresa si además el ganador era recibido por él mismo con exactamente la misma apariencia que Wonka en el cuento: sombrero de copa y frac.
Poco tuvo que decir el equipo creativo sobre la descabellada idea del creador de Apple. La decisión estaba tomada y los diseñadores se habían puesto manos a la obra para crear el billete dorado que permitiría a su ganador adentrarse en las entrañas de la compañía. Sin embargo, las leyes de California frustraron la operación, pues el concurso perdió todo su sentido cuando en Apple se percataron de que el Estado exige que los concursos no requieran que alguien se vea obligado a comprar un producto para participar en él. El sueño de Jobs de ser Willy Wonka acababa de esfumarse.
Así lo cuenta Segall en su libro: «Steve quería poner un certificado dorado que representara el iMac número un millón. A quien abriera la caja con el certificado le sería restituido el precio de compra y luego trasladado en avión a Cupertino, donde él o ella (y, probablemente, su familia) tomaría un recorrido por el campus de Apple. Steve ya había dado instrucciones a su grupo creativo interno para diseñar un prototipo de certificado dorado, que compartió con nosotros. Sin embargo, lo mejor de todo era que él quería conocer al afortunado ganador en su totalidad, con el atuendo de Willy Wonka y todo. Sí, completo, con sombrero y frac».







