Estudiantes: para aprobar es necesario dormir bien
Es común que los jóvenes pasen largas noches en vela los últimos días antes de rendir un examen. Esta actitud de restar horas de sueño no sólo no ayuda, sino que empeora los resultados académicos. En esta nota profundizamos la importancia de descansar las horas necesarias para poder rendir de la mejor manera.
Entre ojeras marcadas, apuntes, mucho café y a veces bebidas energizantes, pasan los días muchos estudiantes antes de rendir. En el intento por incorporar información, nombres, fechas, fórmulas y teorías, los jóvenes pasan noches sin dormir, apostando todo a las maratónicas sesiones de estudio.
No importa la edad, probablemente todos han tenido noches sin dormir por preparar exámenes o trabajos. Siempre con la misma ilusión: sobrecargar al cerebro en los últimos días, incluso la noche antes de rendir o hacer una presentación, para retener mejor los conocimientos.
Lamentablemente, evidencias científicas de la UCLA (Universidad de California, en los Ángeles, EE.UU.) han demostrado que este comportamiento de desvelarse produce un efecto totalmente contrario: según el análisis publicado por investigadores de la institución, dejar de dormir para estudiar y retener más cantidad de datos no sirve para nada. No sólo que los conocimientos no se fijan, sino que hay mayores posibilidades de rendir mal al día siguiente.
La investigación
El estudio se basó en el análisis de 530 estudiantes que fueron seguidos de cerca durante los 14 días próximos a rendir. Se investigó mediante preguntas y tests, cuánto tiempo dormían, cuántas horas estudiaban, en qué momento lo hacían y cuál era el resultado académico después.
Los investigadores partieron de la premisa de que estudiar sin dormir no mejoraba significativamente las notas de los exámenes, pero se encontraron con que, por el contrario, los resultados son peores cuando se pasa muchas noches sin descansar bien.
Lo cierto es que la idea generalizada de que con cafeína, poco sueño y mucho estudio se obtendrán mejores resultados, es un mito difícil de desterrar. Puede haber excepciones y el factor “suerte” puede incidir, pero por lo general sólo se conseguirán malas notas estudiando de manera intensiva, en lugar de manera extensiva.
¿Para qué nos sirve dormir?
Dormir sirve tanto para la recuperación fisiológica del cuerpo como de descanso para que el cerebro mantenga su equilibrio. Quitar horas de sueño es más dañino para el cerebro que para el cuerpo. El cerebro es el que más necesita descansar.
Asimismo, el sueño es fundamental para consolidar el aprendizaje del día. Por ello, cuando se sigue estudiando y se restan horas de sueño, el cerebro nunca tiene tiempo de procesar y organizar la información y así se produce el olvido.
Si bien la falta de sueño no afecta los conocimientos que ya se saben, lo que puede ocurrir es que el alumno cansado, con el plus de los nervios, viva un momento de lapsus o bloqueo. Además, la información que se estaba asimilando en los últimos días puede perderse o resultar confusa.
En resumen, lo recomendado por especialistas es dormir entre 7 y 8 horas, así el cerebro tiene un respiro y la persona no está expuesta a situaciones de irascibilidad e irritación. Por otro lado, el día anterior al examen es mejor repasar algo, no estudiar intensivamente porque eso aumenta la ansiedad, bloquea la mente y dificulta aprender cosas que a tan sólo horas de rendir no se han incorporado.
FUENTE | SALUD.COM.AR | SALUD.COM.AR
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