Diez recomendaciones para maquetar con InDesign
Cuando Adobe presentó a finales de la década de los noventa el programa InDesign pocos profesionales de la edición vieron en él un posible sustituto de QuarkXPress, en aquellos años el programa más utilizado para la maquetación de libros y revistas. Nosotros descubrimos InDesign (versión 1.5) a través de una presentación que se hizo en el Gremio de Artes Gráficas en el año 2001. Desde el principio nos convenció.
De InDesign nos llamó la atención algunas opciones que Quark, a pesar de ser una excelente herramienta, aún no disponía, y que para los diseñadores iban a ser muy importantes: el mayor control tipográfico, la estabilidad en la generación de PDFs, la realización de tablas, la incorporación de notas a pie de página, transparencias, la posibilidad de un deshacer ilimitado, y como no, su mayor integración con dos herramientas imprescindibles en el sector de la edición: Photoshop e Illustrator.
Qué difícil era imaginar a principios del siglo XXI las implementaciones que iría introduciendo Adobe en su programa de maquetación, las más recientes enfocadas hacia la edición digital. Pero, hace diez años, ¿se hablaba de las publicaciones digitales?)
Hoy InDesign se ha convertido en el programa estándar de maquetación. Pero más allá de hablar de sus excelencias o de algunos de sus defectos, te proponemos 10 buenas prácticas con InDesign. Quizás algunas son obvias, pero no menos importantes.
- Desde el principio crear el documento de maquetación con Valores de documentos indispensables para enviar a imprenta, con su área de sangrado y añadir su área de indicación si hace falta incluir información adicional no imprimible para el impresor.
- Fíate y utiliza la opción de Comprobación preliminar de documentos, una herramienta muy potente que te ayudará a controlar pequeños errores de maquetación (como los textos desbordados), control sobre el espacio de color que utilizas (tintas planas, cuatricomías, blanco y negro), o el control sobre la resolución y vinculación de las imágenes que estamos incluyendo en el documento.
- No desprecies tampoco el inspector de Buscar texto. En todo momento controlarás las tipografías que está utilizando y puedes sustituir o eliminar aquellas fuentes que se han colado.
- Cuando vuelcas el texto límpialo de los habituales errores ortotipográficos que se cometen durante el tecleado en una procesador de texto: dobles espacios, tabulaciones innecesarias, comillas erróneas, los 3 puntos seguidos, etc., operaciones que además se pueden automatizar si también utilizas otra herramienta muy práctica de InDesign: las búsquedas GREP.
- Trabajar con el Diccionario, en la opción Ortografía del programa. Es una herramienta imprescindible ya que nos permite controlar la separación en guiones de aquellas palabras que utilizamos a menudo y cuya separación puede ser conflictiva. (No es lo mismo partir la palabra “artículo” como “artí-culo” que como “artícu-lo“).
- No menospreciar las opciones de Estilos (Estilos de párrafo, de texto, de tabla, o de objeto). Es la mejor opción para darle un formato uniforme a nuestra maquetación y ganar en productividad si se deben realizar cambios de estilo en revisiones posteriores.
- Y si trabajamos con estilos, y maquetamos libros o publicaciones que pertenecen a las mismas colecciones, ¿porqué no trabajamos con plantillas de documentos? Todos hemos reutilizados maquetas pero la opción de plantillas nos permite evitar problemas con textos ya volcados y estilos heredados.
- Sacarle el máximo partido a la opción de Páginas maestras, no sólo para la creación de la numeración de páginas. También en las posibilidades de crear cabeceras a través de su opción secciones, y ganar en productividad si nos piden cambios en revisiones posteriores.
- Generar índices utilizando la opción de Tabla de contenido, una opción que también nos permite la creación de marcadores si nuestra maquetación ha de tener salida en formato digital, ya sea en PDF o ePub.
- Y como no, utiliza siempre la opción de Empaquetar. Es la herramienta más fiable para que guardemos el documento con todas las imágenes y tipografías necesarias para su uso posterior. Incluso genera un informe siempre infrautilizado pero que nos aporta información muy útil en el proceso de preimpresión.
Estas son sólo algunas de nuestras recomendaciones para InDesign, ¿cuáles son las tuyas?
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