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11 febrero, 2014

VGA, HDMI, DVI… ¿cuál elegir?

Cuando compramos un nuevo monitor, y vemos las conexiones que tienen, siempre nos preguntamos cómo conectarlo al ordenador. Puede ser una auténtica aventura de adaptadores e incompatibilidades. Afortunadamente no es un mundo tan complicado como parece.

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Las distintas conexiones de la tarjeta gráfica para pasar la señal de vídeo al monitor se han ido complicando a lo largo de los años. VGA, HDMI, DVI… Estas siglas esconden diferentes significados que si los supieramos sería mucho más fácil elegir cuál nos interesa más o de cuál tendríamos que huir si fuera posible.

Durante muchos años la única conexión que teníamos, para nuestros monitores de píxeles verdes (los más viejos del lugar lo recordareis) era el VGA, allá por los años ochenta, cuando sólo admitía 640×480 px, una resolución que ahora tienen los móviles de gama baja. También recuerdo cuando tenia que conectar un proyector a mi portátil por S-Video con un cable de 20 m… Os aseguro que funcionaba a la perfección. Pero hoy en día hay múltiples opciones que conviene conocer para saber qué nos interesa más.

VGA

Aunque parezca mentira, todavía subsiste en un mundo enteramente digital dominado por la alta definición. Conozco a uno que se ha comprado un portátil de última generación, con pantalla de alta definición, hace bien poco, de los más ligeros del mercado, y como accesorio traía un adaptador HDMI>VGA. Es el conector rey, tan frecuente como el Windows XP, aunque muchos esperamos que le quede bien poco y que sea derrocado, no sólo por la estética, sino por su evidente falta de calidad.

Video Graphics Array (adaptador gráfico de vídeo) apareció por primera vez en 1988 de la mano de la entonces omnipotente IBM. Tiene quince pines y es enteramente analógico. El problema es que al hacer la conversión digital/analógica se pierde mucha información o se distorsiona.

Sin embargo, es el estándar hoy en día. Lo más llamativo es que puedes conectar un flamante iPad Air a un proyector VGA gracias al caro adaptador que venden. Y muchos ordenadores actuales ultrafinos tienen una protuberancia en el lado donde está esta conexión. Uno de sus problemas, además de su pobre reproducción de los colores, es que no soporta la alta definición. Y os prometo que hace poco vi una televisión 4K de 34000€ con semejante puerto.

DVI

Son las siglas de Digital Visual Interface. Apareció para conseguir una conexión enteramente digital en 1999. Por primera vez se podía trasmitir la información, los datos, de forma enteramente digital. Esto supone, entre otras cosas, la desaparición del ruido analógico y sus inevitables distorsiones. La imagen se ve o no se ve.

A pesar de estar pensado para monitores de última generación, todavía tiene la cualidad de trasmitir señal analógica. Tiene entre 24 y 29 pines. Su forma rectangular recuerda al poderoso VGA, ya que se diseñó para ser totalmente compatible con el antiguo conector. De hecho hay muchos que los confunden, y que levante la mano quien no haya intentado meter un VGA en un DVI.

Es totalmente compatible con la alta definición y soporta el vídeo progresivo. Curiosamente es más fácil encontrar un VGA en una televisión FullHD que un DVI. Es muy fácil encontrar un adaptador VGA>DVI. El único problema que tiene es la competencia que el brinda el popular HDMI. Hoy por hoy es la conexión más robusta y en cuanto a calidad de imagen ofrece las mismas cualidades que el moderno HDMI.

HDMI

Se ha popularizado enormemente, sobre todo a la publicidad de las televisiones de alta definición y su conexión a los famosos Bluray. De repente parecía que no había otra conexión en el mundo. Es pequeña, manejable y trasmite sonido además del vídeo. Lo tiene todo.

Su origen no está en las computadoras, pero parece que se convertirá en la conexión estándar, si alguna vez abandona el puesto el VGA. High-Definition Multimedia Interface fue ideado en 2002 y tuvo varios creadores como los conocidos Hitachi, Panasonic, Philips, Sony… de ahí su popularidad.

Lo más curioso es que es la única conexión que admite una protección anticopia en sus propias carnes, el famoso HDCP, de ahí que muchas productoras lo hayan bendecido. No ofrece más que el DVI, pero una fuerte campaña publicitaria lo ha llevado al éxito.

No hay diferencia entre el HDMI y el DVI

Uno de sus problemas es la cantidad de versiones incompatibles que podemos encontrar en el mercado y el engaño de los precios, pues podemos encontrar cables que dejan tiritando la cartera, cuando los más baratos cumplen la misma función. Cuando compramos un nuevo cable, tenemos que saber para que lo queremos. Por ejemplo, si queremos hacer un vídeo 4K, obligatoriamente tenemos que comprar la versión 2.0, y que la conexión de la tarjeta gráfica sea compatible.

Para lo que nos interesa, que es la fotografía, vuelvo a insistir que no hay diferencia entre el HDMI y el DVI, sólo una buena publicidad.

Ahora mismo en el mercado estas son las conexiones de vídeo que podemos encontrar en un PC. También podemos encontrar la Displayport y la Thunderbolt, pero de momento, para las grandes masas, son conexiones minoritarias, aunque al estar libres de derechos parece que no tardarán en imponerse.

En resumen, para conectar un monitor para la fotografía estaremos bien servidos con cualquiera de las nuevas conexiones, siempre y cuando podamos olvidarnos del entrañable VGA.

 

FUENTE | ALTFOTO | FERNANDO SÁNCHEZ FERNÄNDEZ

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