Millones de personas sufren actualmente en las filas de espera de donación de órganos, motivo por el cual miles de profesionales trabajan a diario buscando nuevas formas de crear órganos en impresoras 3D que puedan ayudar a los que necesitan cierta urgencia.
Son ingenieros de la Universidad de Columbia Británica (UBC) Okanagan los que han presentado una bio-tinta hecha de gelatina soluble en frío (que puede disolverse sin calor), material que ha ayudado a moldear tejidos impresos en 3D.

El hidrogel funcionó mejor que otros hechos de piel de cerdo o de pez, una técnica común actualmente, ya que permite que las células nuevas crezcan a la vez que permanecen estables a temperatura ambiente.
El problema con los materiales actuales es la inestabilidad térmica, ya que pequeños cambios en la temperatura pueden alterar mucho la viscosidad o el grosor, perjudicando su uso. La gelatina soluble en frío también es barata, lo que permite una mejor alternativa a los trasplantes de órganos tradicionales.
Ahora están analizando la posibilidad de usar los tejidos impresos a largo plazo, tanto en el laboratorio como en los trasplantes del mundo real, por lo que aún falta tiempo para que podamos tener algo así en el día a día.
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