Los megapíxeles, ¿decisivos en la calidad de una imagen?
Analizamos de qué forma influyen los megapíxeles en la calidad de una imagen y si éstos se deberían valorar por encima de otros factores.
Aunque cada vez ocurre menos, aún existen personas que utilizan el número de megapíxeles como guía para definir si se encuentran ante una cámara que merece la pena. Sin embargo, esto puede ser un error, ya que la calidad de una imagen no se encuentra motivada por ello.
A pesar de que pueda resultar algo complejo, no se puede decir que un dispositivo sea superior a otro únicamente mirando unos valores numéricos, sino que entran en juego muchos más factores.
Tener los mismos ajustes de exposición para diferentes cámaras no implica que ambas vayan a obtener la misma luz, aspectos como el sensor, el procesador, el ISP o la óptica que empleemos serán solo algunos de los elementos que determinarán la calidad de la fotografía obtenida.
Créditos: Naturpixel
Además, la cosa se puede complicar algo más si para determinar lo ideal de una cámara tenemos en cuenta su ergonomía y valoramos cómo es capaz de adaptarse a nuestras manos a la hora de tomar fotografías, o lo accesible que son sus botones.
Existen muchas maneras de analizar una cámara, y los puntos sobre los que se van a incidir son, en algunas ocasiones, subjetivos. Pero lo que no debemos hacer nunca, jamás, es guiarnos por los megapíxeles para hablar de la calidad de una cámara, y por ende, tampoco de sus imágenes.
¿Qué son los megapíxeles?
Antes de entrar en aspectos más técnicos, de forma un algo burda podemos decir que los megapíxeles son los elementos que definen cuánto podemos ampliar la imagen sin perder nitidez.
Partimos con la base de que una imagen digital se encuentra compuesta por píxeles, es decir, numerosos puntos que, de forma unida, terminan creando nuestra foto. Asimismo, un megapíxel equivale a un millón de píxeles, por lo que cuanto más megapíxeles tenga una fotografía más elevada será su resolución. Por lo tanto, eso es algo que influye en las dimensiones de nuestra instantánea, siendo mayor su tamaño.
Créditos: mivillephoto
Por ejemplo, en una captura de 4864 x 3648 el primer valor se corresponde con el número de píxeles a lo ancho de la imagen, mientras que el segundo pertenece al alto. El resultado de multiplicar esas cifras sería equivalente a los píxeles que tienen la captura, en este caso 17.743.872 de pixeles, o lo que es lo mismo, unos 18 megapíxeles.
A grandes rasgos, es la información que tiene la fotografía, por lo que cuanto más megapíxeles tengamos, mayor será el peso de nuestro archivo, y mucho más si ese archivo está configurado en modo RAW, donde los píxeles no tienen compresión alguna.
¿Qué importa entonces?
Este apartado estará marcado por las necesidades de cada uno. Obviamente, si las intenciones son las de realizar una fotografía para un cartel publicitario en la Gran Vía, la cantidad de píxeles será muy importante. Pero ese no suele ser un caso habitual.
Lo que recomiendo es que nos fijemos en tamaño del píxel y no en la cantidad de éstos. Como muy bien se plasma en un artículo de El Confidencial, un ejemplo de ello puede ser la cámara del iPhone durante sus distintos modelos.
Desde 2004 con el lanzamiento de iPhone 4S hasta la actualidad, la compañía de Cupertino ha mantenido la misma resolución en su smartphone, la de 8 megapíxeles. Sin embargo, sí que se han mejorado en otros aspectos como el tamaño del sensor, lo que provoca que el tamaño del píxel termine siendo más grande (en este caso de 1,5 micras).
Los píxeles, al ser de mayores dimensiones pueden captar más luz a través de sus fotodiodos, lo que permite emplear una sensibilidad mayor sin que el granulado o la pérdida de calidad puedan suponer un problema. Un método que también se ha empleado con la Sony A7S, la cual tiene un tamaño de píxel superior a las 8 micras.
No significa que el tamaño de los píxeles sea el único elemento que determina la calidad de la imagen, como hemos señalado al principio del post, existen muchos más. Lo esencial es no caer en el error de creer que los megapíxeles es uno de esos elementos, algo que vale la pena recordar cuando empresas como Nikon y Canon están apostando por incluir una enorme resolución, como muestra de ello tenemos a la reciente 5Ds.
El mito de los 72 píxeles por pulgada
Esta entrada continúa con el tema de la anterior, esta vez para profundizar en una idea que está muy extendida pero que me temo que nos lía más que ayudarnos: la costumbre de redimensionar para web a base de remuestrear a 72 ppp. Según algunos expertos, el origen de esta práctica posiblemente esté relacionada con el hecho de que, en ciertos equipos de Apple de los años 80 (siglo XX), la resolución de la impresora y la del monitor guardaban alguna relación fija entre sí (como 72 ppp y 144 ppp, según he leído), lo cual quizá acabó generando la creencia de que los 72 ppp eran un valor de densidad universal y que además poseían algún tipo de ventaja en sí mismos. Otros atribuyen esta idea a una malinterpretación de criterios tipográficos que en su día se empleaban para considerar que un texto era legible en monitores de 72 ppp, en parte debido a que la unidad de medida “puntos” (en PostScript) se define como fracción de pulgada: concretamente, y no por casualidad, como un 1/72 de pulgada.
En todo caso, si esta idea se ha extendido tanto, es porque como ya vimos en el vídeo anterior, es un tema poco intuitivo y que se presta a confusión. No he querido explicarlo en el vídeo para no alargarlo, pero yo, como todos, pasé por mi confusión con este tema y hasta llegué a desarrollar teorías todavía más fantasiosas que las de los 72 ppp. Comento esto porque, dado que en el vídeo he intentado ir al grano, puede parecer que yo veo todo esto clarísimo y que la gente debería nacer sabiéndolo. Pero nada de eso, todo lo contrario – incluso teniéndolo claro hoy en día, para hacer el vídeo me he tenido que hacer un guión muy detallado y seguirlo con cuidado, porque si no, me liaba (de hecho, espero que no se me haya terminado colando ningún despiste o gazapo numérico). Es más: mi intención ni siquiera es que nadie deje de hacer las cosas como las hace. Solo trato, como siempre, de proporcionar la información que yo considero más relevante para que, a partir de ahí, cada cual decida qué le conviene más. Pero eso sí, que decida con conocimiento de causa, para no andar a tientas o dando palos de ciego sin saber exactamente el por qué de las cosas. Si he conseguido esto, me daré por más que satisfecho.
BPG, el formato de imagen que podría derrocar al JPG
BPG, ‘Better Portable Graphics’, es el formato de imagen que promete arrebatarle el título de formato de imagen universal al JPG. Pretende igualar o incluso superar la calidad de imagen del JPG pero consiguiendo que el archivo pese menos. Sin renunciar a la calidad de imagen, se conseguiría que el archivo ocupe un espacio menor en el disco duro y, además, lograría reducir tiempos de espera al cargar webs.
Desde 1992 el JPG se ha ido posicionado como el formato de imagen universal, sobre todo en el mundo de internet; el formato implantado en casi todos los dispositivos digitales, una especie de estándar reconocido por todo el mundo. Y no es de extrañar ya que es un formato que ha resultado bastante útil gracias a la conjunción de dos características: un tamaño no desmesurado con una calidad de imagen más que aceptable.
Otros formatos han surgido para intentar sustituirlo sin conseguirlo del todo como WebP de Google o el JPEG 2000. Y ahora, tras 22 años siendo el protagonista, al JPG le ha salido un competidor que llega pisando con fuerza en un entorno web que se dirige hacia las altas resoluciones.
El BPG es gratuito y de código abierto, y al aumento de calidad sin aumento de peso se le añade que incluye la posibilidad de utilizar un canal con transparencia y comprensión sin pérdida, así como descodificación por hardware.
BPG izquierda – JPG derecha
Según el creador del BPG, el programador francés Fabrice Bellard, el nuevo formato está basado en el códec de vídeo H.265, con lo que es posible tener archivos más pequeños (gracias a una alta compresión) y renderizar 14 bits por canal en lugar de 8. Además cuenta con el apoyo de la mayoría de los navegadores, soporta los mismos formatos de croma que el JPG y permite la inclusión de metadatos como XMP, ICC o EFIX.
De momento las imágenes con el formato BPG solo pueden visualizarse usando un descodificador basado en JavaScript, ya que todavía no es compatible con ningún programa. Pero tiempo al tiempo. Seguramente no le será fácil sustituir al JPG de inmediato ya que su implantación es masiva. Sin embargo el BPG tiene una ventaja más con la que al JPG le será difícil competir: el nuevo formato resulta realmente interesante en la navegación con dispositivos móviles. Cualquier dispositivo con decodificación de H.265 por hardware puede procesar el formato con gran eficiencia.
Si quieres saber más acerca del BPG échale un vistazo a bellard.org
Y si quieres ver las diferencias entre formatos, visita:
- xooyoozoo.github.io
- bellard.org/bpg/lena.html
- bellard.org/bpg/gallery1.html
- bellard.org/bpg/gallery2.html
- bellard.org/bpg/gallery3.html
HDMI 2.0 para televisores con soporte 4K
El HDMI 2.0 ya ha sido presentado oficialmente. Un nuevo tipo de soporte que pretende convertirse en el nuevo estándar de la nueva alta definición en la que entran resoluciones hasta 4K.
Las características generales de la nueva generación del HDMI 2.0 es, fundamentalmente el soporte a las resoluciones 4K —3840×2160 píxeles— a 50 y 60 fps de forma progresiva, características que cuadruplican la resolución máxima hoy por hoy de 1920×1080 a 60 cuadros progresivos, en una tasa de datos que llega a los 18Gbps. Existirá soporte para hasta 32 canales de audio, por lo que si disponemos de un generoso equipo de sonido, podremos aprovecharlo al máximo con todas estas salidas. Además se ofrecen diversas características, como una sincronización dinámica del contenido además de otras características que se desvelarán en la presentación en la IFA de Berlín este año.
Este es el conector del futuro, y a medida que se vayan desvelando las nuevas televisores con resoluciones 4K se irán estandarizando este tipo de conexiones. Por cierto, hay que apuntar que las conexiones 2.0 en los nuevos televisores serán compatibles con los conectores de HDMI 1.0, por lo que los dueños de conectores HDMI sencillos no tendrán que preocuparse por si no hubiera soporte para sus antiguos conectores.
Creo que lo que pasará en este campo es lo mismo que hemos estado viendo con los puertos USB, donde vemos una pequeña convivencia del USB 3.0 con los USB 2.0, aunque con el tiempo y la optimización de más dispositivos, el 3.0 será la opción por la que todos nos decantaremos, y así sucederá con las nuevas versiones del HDMI.
Sin duda es un avance en este tipo de conexiones, aunque actualmente se están buscando desarrolladores para perfeccionar y sacar adelante esta nueva versión del HDMI.
El problema de Windows y pantallas de alta resolución
MacBook Pro Retina y Chromebook Pixel son dos portátiles que tienen algo en común bastante importante, una pantalla con una densidad de píxeles mucho más alta de lo que podemos encontrar normalmente. Con este tipo de pantalla podemos ver todo con mucho más detalle, el texto se vuelve mucho más liso. Las fotografías tienen mejor calidad, todo se ve mejor – siempre que esté optimizado.
El problema que ofrecen estas pantallas empieza por lo más básico, el software. Los sistemas operativos de Apple y Google están optimizados para poder usar estas pantallas, si no lo estuviesen lo que pasaría es que veríamos imágenes de peor calidad, casi borrosas porque se están “estirando” a un tamaño superior del que estaban diseñados. En la web pasa lo mismo, la calidad de las imágenes no es tan buena como las que están diseñadas específicamente para pantallas de este tipo.
Samsung anunció hace unos días que ha logrado desarrollar una pantalla de 13.3 pulgadas con una resolución de 3200 x 1800 píxeles, es decir, con una densidad de píxeles de 276 PPI (píxeles por pulgada). Por ponerlo en contexto:
- MacBook Pro de 15 pulgadas: 220 PPI (2880 x 1800 píxeles)
- MacBook Pro de 13 pulgadas: 227 PPI (2880 x 1600 píxeles)
- Chromebook Pixel de 12,85 pulgadas: 239 PPI (2560 x 1700 píxeles)
Samsung es un fabricante de pantallas y puede usar este nuevo panel con alta densidad de píxeles en sus portátiles o venderlo a otros fabricantes para que lo incorporen a sus productos.
HP ha presentado la actualización de portátiles Envy, con uno bastante especial, el nuevo HP Envy 14 TouchSmart Ultrabook que ofrece opcionalmente una pantalla de 3200 x 1800 píxeles, más resolución para un portátil táctil con Windows 8.
Pero aquí nos enfrentamos a un problema, porque a cuanta más resolución en pantalla de 15, 14 o 13 pulgadas, en Windows no sienta tan bien.
Windows 8, por lo menos en su nueva interfaz este problema está solucionado. El lenguaje de diseño “Metro” de Windows 8 está desarrollado de tal forma que es escalable, puedes tener una pantalla de 30 pulgadas con resolución Full HD que se verá bien, pero puedes tener una pantalla de 14 pulgadas con una alta densidad de píxeles que se verá igual, solo que con más definición. Windows 8 está preparado para esta nueva generación de pantallas, pero no el escritorio.
Windows 8 en resolución nativa | Foto: Anandtech
Lo he vivido con el Sony VAIO Duo X11 que tiene una pantalla de, digamos “alta resolución”. Con la interfaz nueva de Windwos 8 es una maravilla poder usar una pantalla de alta resolución porque simplemente no querrás volver a usar otra pantalla.
Pero cuando te pasas al escritorio tradicional te encuentras con una pantalla de no muy grandes dimensiones reales, pero con tal resolución que prácticamente todo se ve pequeñísimo. Una solución para evitar que en Windows el texto y los elementos se conviertan en algo minúsculo, es cambiar el tamaño del texto o simplemente cambiar la resolución de pantalla a una menor. No son buenas soluciones.
Por este y otros motivos, sigo creyendo que Windows RT supone un paso adelante para Microsoft, está listo para el PC del futuro. Y sí, parece que soy de los pocos que siguen creyendo en un producto como Windows RT. Se ha hablado mucho de las diferencias entre versiones Windows y posibilidades que tienen, peor cuando tienes un avance tecnológico que va a tardar nada en expandirse y te encuentras con que tu sistema operativo, por lo menos en su modo escritorio, no está optimizado para una buena visualización, acabas dando una sensación de producto a medias.
¿Podremos esperar que Windows 8.1 agregue un tamaño de visualización normal aunque la resolución de la pantalla sea enorme? ¡Todo sea para mantener nuestra vista!





