La expansión de Android y iOS en América Latina
Flurry, una empresa dedicada al estudio estadístico del mercado móvil, ha confirmado que América Latina es uno de los mercados con mayor expansión en iOS y Android. Las condiciones se han acomodado para que países como Chile (2), Brasil (3), Argentina (4) y México (7) se encuentren dentro de los diez países con el crecimiento más acelerado en adopción de estos dos sistemas operativos. Pero, ¿cómo se ha logrado esto y qué significa?
Comencemos con el estudio. Flurry señala que las cifras de crecimiento corresponden al intervalo entre julio de 2011 y julio de 2012. El estudio menciona que la adopción de estos teléfonos corresponde al desarrollo económico de dichos países. De hecho, uno de los grandes problemas para la penetración de los teléfonos inteligentes en economías emergentes era el precio. El escenario ha cambiado: por ejemplo, en México, se han pasado de 5.6 millones de usuarios de banda ancha móvil (2011) a 9.7 millones (2012). La proyección para 2015 es que 7 de cada 10 mexicanos contará con acceso a la red móvil – lo que implica el uso de un smartphone o una tableta.
¿Es que los países han mejorado su economía? Sí, es una de las razones. No es de extrañarse que todos los miembros del bloque BRIC estén dentro del top 10. Sin embargo, la otra razón es el abaratamiento de los móviles. La dinámica del mercado ha creado un espacio de gama intermedia, donde se sitúan los teléfonos inteligentes a costos relativamente asequibles. Ese nicho, por ejemplo, fue muy bien aprovechado en México por BlackBerry, gracias a las operadoras que ofrecían el teléfono de forma gratuita en la compra de un plan telefónico de costo medio (desde $30 USD al mes, aproximadamente).
Entonces, ¿por qué la explosión de iOS y Android? Porque a la par del crecimiento del poder adquisitivo, también supieron entrar en el mercado medio. Precisamente hace un año, escribí sobre las economías emergentes como el siguiente objetivo de los grandes fabricantes de móviles. Veamos el caso de iOS. Durante mucho tiempo, se rumoró que Apple lanzaría un iPhone de bajo costo. La realidad es que el ritmo de lanzamientos hace que sus modelos viejos bajen muy pronto de precio y atraigan a usuarios que aspiran a tener uno, pero no pueden adquirir el más reciente. La solución, nuevamente, vino del lado de las operadoras: Telcel ofrece el iPhone 3GS por 879.00 pesos (unos 68 dólares) en un plan de 535.00 pesos al mes (41 dólares) por un año; y si el consumidor elige atarse al plan a 18 ó 24 meses, el teléfono es gratis.
Con Android pasa lo mismo. La fragmentación del sistema operativo, que en muchos casos es percibida como un problema por la falta de homogeneidad, tiene como efecto que exista una gama intermedia del teléfonos. Así, combinado con el papel de las operadoras, para el usuario es más fácil hacerse de un smartphone con Android, aunque tenga cargada una versión 2.2 (Froyo) o 2.3 (Gingerbread). Igualmente, el modelo de prepago (donde se adquiere saldo en lugar de estar atado a un plan), propicia que el usuario invierta más en el teléfono en un gasto inicial, haciendo un desembolso más discreto para su consumo. Esto beneficia a HTC, Samsung y otras marcas que emplean Android.
Claro, éste es el caso de México, pero creo que las características pueden extrapolarse en buena medida a América Latina. Ahora, ¿cuál es el escenario que viene? Lo que es cierto es que el reino de BlackBerry va hacia atrás -a menos que los modelos con BlackBerry 10 también le peguen a este nicho- y que Windows Phone 8 tendrá que descifrar estas condiciones si quiere insertarse positivamente en las economías emergentes.
Por ahora, la cuota de mercado es baja (en México, 1 de cada 10 personas tiene un smartphone), pero eso es positivo. Flurry también presentó una tabla de saturación de mercado -la relación entre personas con teléfonos inteligentes y habitantes del país- y las naciones desarrolladas (Estados Unidos, Corea del Sur, Reino Unido, entre otras), presentan un índice superior a 74%. Así que, por las condiciones de expansión de mercado, América Latina debería ser una prioridad en los próximos años. La guerra por el mercado móvil apenas está en sus inicios.
Samsung pagó multa a Apple con monedas de 5 centavos
La empresa Samsung pagó la multa de mil millones de dólares a Apple con monedas de 5 centavos, pues la corte no especificó cómo debía ser el pago, después de haber perdido el juicio en contra de las patentes de la empresa de Apple en Estados Unidos.
La semana pasada se anunció que Samsung perdió la batalla legal contra Apple por uso de patentes, y con esto la empresa surcoreana tuvo que pagar una multa por mil millones de dólares, pero en ningun momento especificaron la forma en que debia ser enviado el dinero.
El día de hoy por la mañana llegaron un poco más de 30 camiones llenos con monedas de cinco centavos a las instalaciones de Apple en Cupertino. Los agentes de seguridad de la empresa desviaron los camiones al pensar que era un cargamento equivocado, pero al poco tiempo después; el CEO de Apple, Tim Cook recibió una llamado del CEO de Samsung, Lee Kun-hee explicando que pagarían la multa de esa forma, según el reporte de frontenet.
Los expertos en el tema confirman que en el documento que firmaron para el pago de la multa, no especifica el modo de pago único que tenían que hacer, es por esto que Samsung tiene todo el derecho de pagarles a Apple como les venga en gana. Además de ser una broma pesada, la empresa Apple tendrá que buscar la forma de contar el dinero y depositarlo, ya que el banco no les aceptará el dinero si no está debidamente contado.
Lee Kun-hee, el director general de Samsung declaró en un comunicado que “no se dejará intimidar por un grupo de geeks con estilo y que si quieren jugar sucio, ellos también saben hacerlo”, además agregó:
“Puede usar sus monedas para comprar refrescos en la maquinita para toda la vida o fundirlas y hacer computadoras con ellas, eso no es mi problema, yo ya les pagué y cumplí ante la ley. En total son 20 billones de monedas, esperamos terminar de entregarlas en esta semana”.
El día de hoy Samsung se ha coronado como el rey de los trols, porque nadie se hubiera imaginado que cumplirían al pie de la letra lo que el juez dictaminó, con un pequeño detalle bastante cómico. ¿You mad Apple?
Estudiantes: para aprobar es necesario dormir bien
Es común que los jóvenes pasen largas noches en vela los últimos días antes de rendir un examen. Esta actitud de restar horas de sueño no sólo no ayuda, sino que empeora los resultados académicos. En esta nota profundizamos la importancia de descansar las horas necesarias para poder rendir de la mejor manera.
Entre ojeras marcadas, apuntes, mucho café y a veces bebidas energizantes, pasan los días muchos estudiantes antes de rendir. En el intento por incorporar información, nombres, fechas, fórmulas y teorías, los jóvenes pasan noches sin dormir, apostando todo a las maratónicas sesiones de estudio.
No importa la edad, probablemente todos han tenido noches sin dormir por preparar exámenes o trabajos. Siempre con la misma ilusión: sobrecargar al cerebro en los últimos días, incluso la noche antes de rendir o hacer una presentación, para retener mejor los conocimientos.
Lamentablemente, evidencias científicas de la UCLA (Universidad de California, en los Ángeles, EE.UU.) han demostrado que este comportamiento de desvelarse produce un efecto totalmente contrario: según el análisis publicado por investigadores de la institución, dejar de dormir para estudiar y retener más cantidad de datos no sirve para nada. No sólo que los conocimientos no se fijan, sino que hay mayores posibilidades de rendir mal al día siguiente.
La investigación
El estudio se basó en el análisis de 530 estudiantes que fueron seguidos de cerca durante los 14 días próximos a rendir. Se investigó mediante preguntas y tests, cuánto tiempo dormían, cuántas horas estudiaban, en qué momento lo hacían y cuál era el resultado académico después.
Los investigadores partieron de la premisa de que estudiar sin dormir no mejoraba significativamente las notas de los exámenes, pero se encontraron con que, por el contrario, los resultados son peores cuando se pasa muchas noches sin descansar bien.
Lo cierto es que la idea generalizada de que con cafeína, poco sueño y mucho estudio se obtendrán mejores resultados, es un mito difícil de desterrar. Puede haber excepciones y el factor “suerte” puede incidir, pero por lo general sólo se conseguirán malas notas estudiando de manera intensiva, en lugar de manera extensiva.
¿Para qué nos sirve dormir?
Dormir sirve tanto para la recuperación fisiológica del cuerpo como de descanso para que el cerebro mantenga su equilibrio. Quitar horas de sueño es más dañino para el cerebro que para el cuerpo. El cerebro es el que más necesita descansar.
Asimismo, el sueño es fundamental para consolidar el aprendizaje del día. Por ello, cuando se sigue estudiando y se restan horas de sueño, el cerebro nunca tiene tiempo de procesar y organizar la información y así se produce el olvido.
Si bien la falta de sueño no afecta los conocimientos que ya se saben, lo que puede ocurrir es que el alumno cansado, con el plus de los nervios, viva un momento de lapsus o bloqueo. Además, la información que se estaba asimilando en los últimos días puede perderse o resultar confusa.
En resumen, lo recomendado por especialistas es dormir entre 7 y 8 horas, así el cerebro tiene un respiro y la persona no está expuesta a situaciones de irascibilidad e irritación. Por otro lado, el día anterior al examen es mejor repasar algo, no estudiar intensivamente porque eso aumenta la ansiedad, bloquea la mente y dificulta aprender cosas que a tan sólo horas de rendir no se han incorporado.
¿Qué es el sandboxing?
Dentro del ámbito de la seguridad del software, una de los conceptos de los que más se suelen hablar con las vulnerabilidades, es decir, fallos de seguridad que, en determinadas circunstancias, pueden ser aprovechadas por terceros y ejecutar código malicioso (malware) en el equipo de un usuario. Además de mantener actualizadas nuestras aplicaciones y aplicar los distintos parches de seguridad que se vayan publicando, desde hace algún tiempo venimos oyendo hablar del Sandboxing, un mecanismo de seguridad que se utiliza en aplicaciones tan conocidas como Adobe Reader X o en Google Chrome.
¿Y qué es el Sandboxing? Este “cajón de arena” (traducción literal al castellano) es un asilamiento de procesos, es decir, un mecanismo que implementan varias aplicaciones para ejecutar aplicaciones y programas con seguridad y “aislarlas” del resto del sistema dentro de una especie de contenedor virtual desde el cual controlar los distintos recursos que solicita dicha aplicación (memoria, espacio en disco, privilegios necesarios, etc). Este férreo control al que se somete el proceso sirve para discernir si el código a ejecutar es malicioso o no puesto que, por norma general, se restringirá cualquier tipo de acceso a dispositivos de entrada o de inspección del sistema anfitrión.
Gracias al sandboxing, por ejemplo en Google Chrome, el navegador de Google es capaz de “aislar” pestañas de navegación entre sí y, además, impedir que una página web con contenido malicioso intente instalar cualquier tipo de software en nuestro sistema, monitorizar lo que estamos haciendo o acceder a información alojada en nuestro disco duro (y entre las aplicaciones que aisla, Flash es una de ellas). De hecho, este mecanismo también se incluyó en Adobe Reader Xporque uno de los grandes “coladeros” de Adobe era la posibilidad de esconder código en los archivos PDF y que éste se ejecutase al abrir un “documento malicioso” porque la aplicación no impedía ni controlaba peticiones que iban más allá de mostrar el contenido del archivo (y se daban casos de cambios en el registro de Windows o la instalación de software en el sistema).
Además de proteger a los usuarios, esta técnica también es utilizada por equipos de seguridad, por ejemplo, para estudiar malware dentro de un entorno controlado y ver qué efectos tiene en un sistema para proceder a su caracterización, también podemos utilizar aplicaciones para “aislar” a otras y probarlas de manera segura (importante si sospechamos de ellas aunque, ante la duda, es mejor no instalarlas aunque usando Sandboxie o Glipse podremos mejorar la seguridad de nuestras pruebas). A mayor escala, la virtualización de un sistema operativo dentro de otro es también una forma práctica de sandboxing.





