Hablando de eBooks
Desde que entramos al mundo electrónico, la “e” a manera de prefijo comenzó a pulular en nuestro vocabulario, enmarcando con halo de encanto cibernético a cuanta palabra comenzaba a acompañar: e-mail, e-commerce, e-magazine, e-business, e-learning, e-health. Por supuesto, su acepción inglesa ha sido la más difundida; sin embargo, igualmente hemos puesto en uso la apropiada castellanización, como en e-comercio, e-salud, e-correo, aunque tal vez con mejor recurrencia.
Este prefijo viene originalmente de “electronic” o “electrónico” que, en otras palabras ha entrado en su forma de“cyber”, derivado a su vez de “cybernetic” o “cibernética”. En corto, nos habla de la modalidad electrónica, digital o incluso “on-line” de productos, servicios y/o conceptos con origen analógico que se plantan también en este -ya no tan nuevo- ecosistema tan difundido en nuestros tiempos.
Dentro de estos productos, por supuesto, no podía haber pasado mucho tiempo sin un elemento básico e identificativo de lo que entendemos como cultura: los libros. Y los libros electrónicos o e-Books no sólo llegaron para quedarse, hoy en día están disfrutando de una increíble popularidad.
Un eBook es una publicación en forma digital que puede consistir de texto, imágenes y sí, por qué no, otros recursos como links, audios, vídeos, animaciones, etc., dependiendo de los alcances del formato y las capacidades del lector que, de hecho pueden incluso incidir en la publicación misma para conseguir una experiencia más rica y cómodo para el usuario: modificar fuente, tamaño, orientación, flujo de texto, etc…
Aunque es en esta época cuando estamos viviendo un increíble boom de estos formatos digitales, el cual se debe, por supuesto, a la increíble propagación de dispositivos móviles capaces de leerlos y consumirlos (tabletas, smartphones y demás), los inicios de los eBooks se remontan a la década de los 70′s con el llamado Proyecto Gutenberg, que se antojaba de alguna manera como la versión moderna de una Biblioteca de Alejandría virtual, puesto que buscaba la digitalización y archivo de la cultura, principalmente en su forma publicada. Ese fue el inicio de lo que hoy causa tanto furor, la creación y distribución de libros digitales.
Claro, a pesar de que en 1996 el Gutenberg Project ya contaba con 1,000 títulos y buscaba llegar al millón, fue hasta que comenzaron a salir los eReaders, dispositivos creados específicamente para la lectura de estas piezas editoriales, cuando el usuario en general reparó en los eBooks y los reconoció como una opción factible. En este momento entraron en juego grandes nombres como Sony, Random House, Microsoft y por supuesto Amazon, el gigante de los libros en internet.
Hoy en día son las tabletas, la evolución -un poco mutada- de los eReaders, las que abren todavía más el panorama en este ecosistema, llevando la experiencia a lugares insospechados y abriendo nichos de mercado con posibilidades por demás impresionantes y redituables; lo que ha hecho que muchos productores, diseñadores, desarrolladores y entusiastas volteen a ver la hechura tanto de publicaciones como de aplicaciones de consumo, como una opción real tanto de creación como de negocio.
Seguramente este mundo tiene mucho más a dónde ir y nos sorprenderá con más y mejores posibilidades conforme se vayan explorando sus capacidades y se imprima cada vez más creatividad en sus resultados. Mientras tanto, los diferentes formatos y los distintos dispositivos están ahí para que experimentemos; así que, manos a la obra…
FUENTE | VIDEO2BRAIN | MARIANA CABRAL
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