Crean vasos que te hacen amigo por Facebook con quien brindes
Como una forma de confirmar la fama del alcohol como “lubricante social”, una conocida marca de cervezas realizó una campaña publicitaria donde lanzó unos vasos que reconocen cuando se está realizando un brindis con otro de los mismos vasos para así dejarte automáticamente como amigo en Facebook de la persona con la que brindes.
Para utilizarlo debes darle los permisos de tu cuenta de Facebook mediante un enlace en un código QR en la base del vaso, y cuando realizas un brindis con otro vaso, una antena detecta el acto y te confirma con una luz LED roja en el vaso que tienes un nuevo amigo en la red social.
La campaña fue ideada por Budweiser Brasil, quienes nombraron al vaso ‘Buddy Cup’, y lo entregarán en todo tipo de eventos masivos como fiestas, conciertos y festivales donde sean auspiciadores.
5 aplicaciones para aprovechar al máximo Skype
A comienzos de abril, finalmente se llevó a cabo el desplazamiento del Messenger de Microsoft para dar lugar a Skype. Esto quiere decir que muchos usuarios se vieron confrontados por primera vez a una aplicación extraña, pero a no desesperar: de hecho, Skype tiene mucho más para ofrecer. Esto lo demostramos con nuestra guía de trucos para la aplicación. Hoy avanzaremos un poco más y hablaremos sobre aplicaciones para Skype que no pueden faltar en tu ordenador.
Vodburner
Una de las preguntas más habituales con las que nos podemos encontrar es: ¿cómo hago para grabar una videollamada con Skype? La aplicación no nos brinda una opción nativa para poder hacer esto, pero sí cuenta con una tienda de aplicaciones donde podemos descargar varias alternativas para hacerlo. Algunas más avanzadas, otras más humildes, la cuestión es que de todas ellas la que más se destaca es Vodburner, aplicación por excelencia para realizar esta acción.
Vodburner es una completa herramienta de grabación y edición de videos que debe ser instalada por las dos partes de la video llamada para poder funcionar. Al ser gratuita, esto no debería ser un problema demasiado grande. Por otro lado, nos brinda una cantidad importante de funcionalidades: no solamente podemos grabar el video, sino también editarlo, agregar música de fondo, y exportar en diferentes formatos de acuerdo con nuestra conveniencia.
Callnote
Combinando Skype con la potencia de Evernote, Callnote es una de las mejores aplicaciones para Skype que están disponibles. Así como Vodburner, su principal punto de atractivo reside en la grabación, pero lo combina además con una sincronización importante con Evernote. Así, no solamente vamos a poder guardar nuestras llamadas, sino que podremos hacerlo en la nube, permitiendo que podamos acceder a ellas desde cualquier parte.
Disponible tanto para Windows como para Mac, lo que hace Callnote es dejarnos grabar nuestras conversaciones y, cuando las terminamos, las envía a Evernote automáticamente. Algunos datos son guardados automáticamente, como por ejemplo, las personas que participan de la conversación. Tiene opciones de configuración avanzadas para que nosotros decidamos cuándo comienza a grabar, y cuánto de este material es enviado a Evernote.
IDroo
El trabajo colaborativo es una de las partes más importantes de la presencia de internet en las compañías, y si bien Skype no lo ofrece de antemano, tenemos varias aplicaciones para Skype que sirven como paliativo. Una de ellas es IDroo, una simple y minimalista app que nos permite sumar un pizarrón blanco a nuestras conversaciones donde se puede dibujar y dejar plasmadas las ideas que tengamos todos los integrantes de una videollamada.
El propósito principal de esta aplicación es permitirnos colaborar con otros usuarios y darnos la oportunidad de expresar nuestras ideas de forma gráfica, sin necesidad de escribirlas o decirlas. Si tenemos problemas para darnos a entender sobre un determinado punto, IDroo puede ser un genial asistente. Además de dibujar, también podemos agregar imágenes, escribir, y muchas cosas más. Este pizarrón es excelente para aumentar la productividad de nuestras videollamadas.
SkyRemote
SkyRemote es también una interesante aplicación para poder compartir pantalla mientras estamos en una videollamada. Si bien la funcionalidad está disponible con Skype, ahora se transforma en una herramienta mucho más potente dado que además podemos controlar el escritorio de otra persona de forma remota. Así como Vodburner, los dos deberán tener instalada la aplicación para que pueda funcionar correctamente.
Con SkyRemote, además, se pueden ver diferentes escritorios a la vez, controlando varios al mismo tiempo, hacer conferencias, y más. Es una herramienta muy útil para, por ejemplo, hacer seminarios y cursos de forma remota para mostrar el funcionamiento de una aplicación o programa, entre otras cosas. Es su utilidad laboralla que convierte a SkyRemote en, sin dudas, una de las mejores aplicaciones para Skype disponible en su tienda.
On Air
Un interesante plug-in para MSN Messenger nos permitía mostrar qué canción estábamos escuchando en el momento, a través de un mensaje personal especial. Esto también se puede replicar en Skype gracias a una aplicación gratuita llamada On Air, que justamente hace eso, se sincroniza con el reproductor de música para que nosotros podamos informar a nuestros contactos qué estamos escuchando. Es completamente gratuita y, si bien no tiene una utilidad demasiado concreta, nos hará sentir más en casa a la hora de adaptarnos a Skype.
¿Qué otras aplicaciones para Skype quieren recomendarnos?
Usos de Twitter que te harán perder seguidores
A pesar de que no hay una forma correcta de usar Twitter, sino muchas, hay una serie de comportamientos molestos que deberían ser evitados en una red social que, por lo demás, es de las más libres de todo Internet.
Hace unos días vimos las reglas de etiqueta que debería seguir todo usuario de Facebook, la red social con más usuarios del mundo. Pero estas reglas no son aplicables a Twitter, porque las características de esta plataforma la hacen única. Y es que, mientras que en Facebook hay varios motivos para añadir un contacto, en Twitter sólo hay uno: quieres leer lo que dice. Esto hace que sea mucho más libre, ya que cada usuario es dueño y señor de su cuenta (hasta cierto punto), donde se comporta como quiere. Pese a quien pese. Pero también hay unas reglas de comportamiento en Twitter que deberías seguir.
Aprende a usar Twitter
Antes de aprender cuál debería ser tu comportamiento en Twitter deberías aprender a usar Twitter. Para empezar, a pesar de lo que te dijesen en el curso de Community Manager, no hace falta que expreses tus sentimientos con hashtags. De hecho, no hace falta que cada palabra esté acompañada de una almohadilla. Si quieres participar en una conversación, hazlo sin miedo, pero, por favor, no más #SocialMedia.
Otro error común es no saber usar las menciones. Cuando éstas aparecen al comienzo del tweet (es decir, la arroba es el primer carácter), el mensaje sólo lo leerán aquellos que sigan a las dos cuentas (la emisora y aquella a la que va dirigida la mención). A estas alturas parece una perogrullada, pero todavía son muchos los usuarios que cometen el error.
Sé original
¿Has leído algo gracioso? ¡Buenas noticias! No hace falta que lo copies y lo pegues en tu cuenta para que lo lean tus seguidores. Puedes lograr lo mismo y, además, dar crédito a la persona a la que se le ocurrió el comentario original si pulsas el botón de retwittear. Es ese en el que pone Retwittear.
Es comprensible, en cierta medida, que tengas la tentación de no hacerlo. Al fin y al cabo, es algo que se te podría haber ocurrido a ti. De acuerdo, pero el hecho es que alguien fue más rápido. Asúmelo: a ti no se te ocurrió el chiste de Batman. Es buenísimo, sí; pero no es tuyo.
Otro caso curioso es el de la gente que se justifica con la excusa de que lo leyó en otro sitio. Para empezar, es mentira. Pero, aunque no lo fuese, no cuesta nada citar, enlazar o, al menos, entrecomillar la frase en concreto para dar a entender que no es tuya. No hacerlo es querer atribuirte el trabajo de otra persona. También es bastante común encontrar chistes traducidos del inglés. Si bien esto puede tener más sentido, no deja de ser un caso de mal comportamiento en Twitter, pues supone engañar a los seguidores.
Y, por supuesto, si se habla de falta de originalidad hay que hablar de las cuentas falsas. No todos los fakes son plagiadores, pero la gran mayoría, sí. Del mismo modo, aunque ya pasó la fiebre de crear cuentas enfurecidas, todavía es común ver gente que se suma a una moda para conseguir seguidores.
No te ofendas
Es muy importante comprender esto: el humor no tiene límites, eres tú quien se los pone. Y Twitter tiene un sentido del humor muy, muy negro. Somos muchos quienes vemos esto como una de sus ventajas, pero también son muchos quienes se ofenden por lo que leen. Y no deberían.
Sí, es cierto, en ocasiones se hacen bromas que se pueden considerar de mal gusto. ¿Y qué? Si alguien considera ofensivo lo que escribe un usuario sólo tiene que dejar de seguirle, pero no es necesario que le explique con qué puede bromear y con qué no. Si algo va más allá de lo legalmente admisible, ya se encargará de ello la autoridad competente (pero, recordemos, el humor negro no es delito), pero no hace falta que ejerzas de adalid del buen gusto.
Dicho esto, no hay que olvidar el contexto. No es lo mismo que haga un chiste soez una cuenta de humor a que lo haga la de, por ejemplo, un político. En cualquier caso, como en todo, hay cosas que se pueden decir (aunque alguien diga lo contrario) y cosas que no (aunque pueda parecer que sí)
No hagas RT manual
Un RT manual rara vez aporta algo. No es necesario que indiques a tus seguidores que estás de acuerdo con una afirmación; ya se entiende que lo estás si haces un retuit. Y, por favor, no recurras al manido + 1. Es estúpido, no tiene ningún sentido (¿cuando algo no te gusta pones -1?) y no aporta absolutamente nada.
Esto es algo menor, en el sentido de que no afecta mucho. Sin embargo, cuando se convierte en una costumbre puede hacer que un timeline sea una repetición del mismo mensaje. Además, el autor del tweet original recibirá notificaciones cada vez que alguien conteste a uno de estos comentarios.
En este sentido, tampoco es muy agradable ser arrastrado a una multimención de la que a veces parece imposible salir. Twitter no es una aplicación de mensajería y si vas a utilizarla como tal no deberías hacer que otros sufrieran las consecuencias.
No difundas bulos
Twitter es una máquina de difundir noticias falsas. A veces, como un juego (que, para qué negarlo, resulta muy divertido), pero en otros casos con fines más propagandísticos (en el sentido más político de la palabra). Un ejemplo reciente fueron las supuestas imágenes de las urnas incineradas tras las elecciones en Venezuela, pero prácticamente cada semana hay nuevos casos.
En esto Twitter sí que se parece a Facebook. La gente comparte enlaces con solo el titular e imágenes sin comprobar su procedencia y esto hace que se difunda información falsa o alterada.
Así pues, no difundas bulos. A menos que quieras, claro. Si es así, lo tienes fácil; la gente no lee. Pero que sepas que después se ofenderá y te mencionará. Y hasta es posible que te plagie.
Demandan a Facebook por el botón “me gusta”
El botón “me gusta” con el pulgar hacia arriba de Facebook es objeto de una nueva demanda por patentes, presentada por una compañía holandesa llamada Rembrandt Social Media. Según dicen, el botón “me gusta” proviene de un pionero de las redes sociales que creó un concepto inicial de “diario de vida online”, solicitando el pago de un royalty por el uso del botón.
La patente correspondería a Joannes Jozef Everardus Van Der Meer, quien falleció en 2004, y que según uno de los abogados de Rembrand, “tenía la noción de ser capaz de publicar y compartir información con un grupo selecto de personas y la habilidad de enlazar otros tipos de información. Fue el principio de lo que llamaríamos redes sociales”, dijo a ArsTechnica.
Van Der Meer fundó una empresa llamada Aduna y registró el dominio “www.surfbook.com”, pero no se sabe qué hizo con él (si es que llevó a cabo algo). Facebook comenzó a desarrollarse en 2003, y según Rembrandt, se asemeja “notablemente” al diario inventado por Van Der Meer. La red social permite ordenar información personal y contenidos de terceros en orden cronológico, permite compartir ciertas publicaciones con grupos específicos de personas, y permite agregar contenido de sitios de terceros al perfil a través del botón “me gusta”, una invención que según dicen, correspondería a Van Der Meer.
Según Rembrandt, Facebook conocía las patentes de Van Der Meer, debido a que una de ellas fue citada en una patente ingresada por la compañía de Mark Zuckerberg en 2012.
Rembrandt básicamente se dedica a comprar patentes de diferentes lugares y luego demandar empresas para conseguir ingresos. En este caso, parte del dinero iría a los hererderos de Van Der Meer, quienes reclaman derechos monopólicos sobre “diarios de vida online” hasta el 2021. La firma de patentes busca que se les pague un royalty por el uso del botón “me gusta”. Veremos qué sucede.
Link: Before Facebook there was “Surfbook”—now pay up (ArsTechnica)
Las reglas de comunidad en redes sociales
Por más que muchas personas así lo piensen, el comportamiento en internet no es anárquico. No podemos controlar el comportamiento de otras personas en la web, es cierto, pero esto tampoco sucede en la vida real. Para las personas que forman parte de una comunidad en la web, algo sí es moneda corriente: estamos hablando de las reglas. Y las reglas de una comunidad no tienen que aplicarse únicamente en foros y otros tipos de comunicación que encontramos en internet, sino que además pueden encontrarse en nuestras redes sociales, un punto importante a tener en cuenta para cualquier administrador.
Crear las reglas de la comunidad en redes sociales es fundamental también para sentar el ritmo de lo que será la interacción en las redes. En Facebook tenemos diferentes formas de hacerlo, mientras que en Twitter puede ser algo complicado –de hecho, creo que es casi imposible porque la instantaneidad de Twitter no nos permite crear una comunidad en el sentido tradicional-. En Facebook, podemos redactar nuestras reglas de comunidad e insertarlas en una tab especial, o también podemos detallarlas en la información de la página. De las dos formas, estarán disponibles para revisar por parte de los usuarios.
En Twitter es más complicado, dado que no tenemos secciones así en la plataforma. Lo que podemos hacer, si realmente queremos, es insertar las reglas de comunidad en un enlace externo alojado en otro servicio, o en nuestra web oficial, para luego ponerlo como texto en nuestra biografía. De esta forma, también será accesible para nuestros seguidores, pero también nos quitará espacio para explayarnos en nuestra biografía. Además, las reglas de comunidad en Twitter son difíciles de controlar, por la dinámica propia del servicio.
¿Cuáles son las bases que tenemos que tener en cuenta a la hora de crear dichas reglas? En este caso, es recomendable trabajar en conjunto con el cliente para el que administramos las redes sociales para saber qué es lo que quiere y no quiere ver en sus canales. Esto va desde insultos, que obviamente no queremos ver, hasta información de productos de la competencia y precios. Algunos pueden llegar lejos y querer hacer reglas bastante restrictivas, pero aquí tenemos que entrar nosotros en juego y recomendar una actividad libre para nuestros usuarios, respetando algunas cosas básicas. Como para empezar, aquí van cinco consejos para crear reglas y normas de comunidad en redes sociales.
¿Qué se puede y no se puede hacer?
Lo primero que tenemos que definir es qué van a poder hacer nuestros usuarios dentro de una comunidad. Esto es básico no solamente para las redes sociales. Y cambiará mucho dependiendo del tipo de cuenta que estemos manejando. Para esta primera etapa es importante trabajar de cerca con nuestros clientes para saber cuáles son sus necesidades, mientras que por otro lado tenemos que evaluar qué necesitamos nosotros.
Esta primera etapa definirá cuál será el esqueleto de nuestras reglas de comunidad, algo así como losdos and don’ts de nuestra plataforma. Por ejemplo, ¿se permitirán insultos en la comunidad? La primera respuesta que se nos ocurrirá será “no”, pero imaginemos que estamos manejando una cuenta donde muchos de los usuarios están frustrados y recurren a las redes sociales para canalizar dicho enojo con una determinada marca. Aquí estamos para poder solucionar el problema, no bloquearlo de la vista. Esto se tiene que considerar.
Por otro lado, en las reglas de la comunidad podemos también establecer cuáles son las cosas que queremos que hagan nuestros usuarios, una especie de incentivos. Si queremos que compartan, que usen nuestras aplicaciones, que nos dejen sus comentarios y críticas constructivas, entonces no está de más avalar esto a través del texto de las reglas.
¿Cuándo se bloquean usuarios?
Justamente ayer hablábamos de lo mal que está bloquear usuarios, una práctica que lamentablemente está demasiado popularizada y que, por otro lado, es uno de los errores más comunes de los Community Managers novatos. Otro de los clásicos de malas prácticas es borrar comentarios, que solo ocasiona que nos topemos con usuarios iracundos.
Pero a veces, no se puede evitar. Cuando un usuario viola repetidas veces las reglas de la comunidad, entonces tendrá que ser expulsado. Y en este caso, tenemos que tener mucho cuidado, no solamente porque se puede crear un usuario falso para seguir quejándose en las redes, sino porque nos da una mala imagen con el resto de los usuarios de la comunidad y no fomenta la interacción.
En este caso, lo más recomendable es establecer en las reglas de la comunidad de qué forma se procederácon el bloqueo, con lujo de detalles. Otro aspecto que tiene que definirse de antemano, para tener un procedimiento bien aceitado. Y en relación con esto, nos movemos al siguiente consejo.
¿Cómo se procede con el bloqueo?
No hay una forma correcta de hacerlo. Lo ideal sería no tener que bloquear a nadie, pero a veces nos quedamos sin alternativas. Por eso, la forma en la que lo hagamos será clave. Podemos poner en nuestras reglas de comunidad de qué manera procedemos a bloquear usuarios debido a su comportamiento, como por ejemplo, a través de una serie de avisos que se realizan públicamente para que comience a respetar las normas.
¿Qué está permitido compartir?
Muchas veces nos encontramos con normas de comunidad que indican todas las cosas que no podemos hacer en un cierto lugar, pero no nos dicen qué está permitido. Es bueno incentivar a los usuarios a interactuar comentando cuáles son las cosas que buscamos que se produzcan en una determinada fanpage.
Así, puede que podamos armar un programa de incentivos para los usuarios que más comparten, por ejemplo. Pero más allá de las recompensas, si incluimos las “buenas prácticas” tanto como las malas en nuestras reglas de comunidad, encontraremos que estaremos dirigiendo la conversación hacia los lugares que nosotros buscamos.
¿Cómo redactamos nuestras normas?
Finalmente, cuando ya tenemos todo definido, tenemos que considerar de qué forma lo vamos a plasmar en la pantalla, ya sea desde la información de nuestra página en Facebook, o desde una aplicación especial. En la segunda opción, tendremos más opciones de diseño. Pero nos dedicaremos más bien al tono.
Esto es algo que también tiene que definirse. Por ejemplo, si en nuestra página queremos tener un tono más informal y relajado, entonces no podemos tener unas reglas de comunidad redactadas de una forma un poco “dura”. Y si tenemos una página mucho más seria, entonces no podemos tener unas reglas de comunidad que parezcan desfachatadas.
Considerando el tono con el que llevamos o llevaremos a cabo la actividad diaria de una página, entonces podemos proceder con la redacción de las reglas de la comunidad.







