Hoy se cumplen 62 años de la muerte de Albert Einstein

El físico alemán, que falleció en Estados Unidos en 1955, es uno de los intelectuales más destacados del pasado siglo

Albert Einstein es uno de los personajes más memorables de la historia de la ciencia. Su vida y el resultado de su controvertido trabajo, han sido objeto en multitud de ocasiones, retratados en libros y películas que trataron de acercarnos un poco más a la figura del genio alemán.
Einstein nació en 1879 en el seno de una familia judía. Era un niño inquieto y poco aplicado en los estudios, pero en el que la curiosidad era un rasgo destacable. Su interés por ir un paso más allá del conocimiento general sobre lo que acontecía a su alrededor le llevó a desarrollar diversas investigaciones.

“No tengo ningún talento especial. Solo soy apasionadamente curioso”, Albert Einstein

La más importante de todas fue con la que propuso la Teoría de la Relatividad, que serviría como punto de la partida de la física moderna. La revista Times le bautizó por aquel entonces como “el nuevo Newton”. Curiosamente, el Premio Nobel de Física, que le fue concedido en 1921, vino motivado exclusivamente “por sus trabajos sobre el movimiento browniano y su interpretación del efecto fotoeléctrico”.
Debido al ascenso de Adolf Hitler al poder en 1933, y a la persecución que vivieron los judíos durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Einstein se vio obligado a abandonar su patria para establecerse en Estados Unidos; donde trabajó en el Instituto de Estudios Superiores de Princeton (Nueva Jersey), ciudad en la que murió el 18 de abril de 1955.
De convicciones abiertamente antibelicistas, el físico fue testigo de cómo se desvirtuaba la humanidad con decenas de muertos diarios como consecuencia de la Guerra. Eso marcó su vida, su visión del mundo y por supuesto, también su carácter. En 1939, convencido de la capacidad alemana para fabricar una armamento atómico, se puso a disposición del Presidente Roosevelt para formar parte de un programa de investigación que culminaría de las mortales bombas que explosionaron en Hiroshima y Nagasaki (Japón), poniendo fin al conflicto que había sesgado ya más de 50 millones de vidas.
Más consciente que ninguno de las consecuencias que las bombas dejarían en la población, Einstein se unió a un grupo de científicos que buscaron la manera de impedir nuevas explosiones atómicas en el futuro, y propuso la creación de un Gobierno Mundial que velara por el bienestar general, a partir de la aparición de las Naciones Unidas. Sin embargo, sus súplicas nunca fueron escuchadas.
Para conmemorar el aniversario de la muerte de Albert Einstein, repasamos algunas de sus frases más célebres:
  • No te preocupes por las notas. Asegúrate de tener las tareas al día y que no tengas que repetir curso. No es necesario tener buenas notas en todo.
  • Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo
  • No puedo imaginar un Dios que recompense y castigue los objetos de su creación. Tampoco puedo creer que el individuo sobreviva a la muerte del cuerpo, aunque los espíritus débiles sostienen dicha idea por miedo o por un egoísmo ridículo. Para mí resulta suficiente contemplar el misterio de la vida consciente perpertuándose a lo largo de la eternidad.
  • La raza es un fraude. Todos los pueblos modernos son un conglomerado de tantas mezclas étnicas que no existe ninguna raza pura.
  • Dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana; y yo no estoy seguro sobre el universo
  • Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro.
  • Con la aparición de la energía atómica, nuestra generación ha traído al mundo la fuerza más revolucionaria desde que el hombre descubrió el fuego.

FUENTE | UNIVERSIA